Historia

Homenaje familiar

Esta historia, nuestra historia, comienza con mi madre, Mercedes Egea. Era a ella a quien veía inspirada mientras con intensidad hacía bocetos de los complementos con los que soñaba despierta. Era a ella a quien admiraba cómo dedicaba tanta pasión y esmero a cada pieza que elaboraba. Sonrío cuando recuerdo con añoro aquellas tardes en las que mi madre se ponía a dibujar, en las que experimentaba con materiales para llevar a cabo sus diseños mientras se tejía un inmenso amor entre nosotras.

Con ellas aprendí que cuando se conjuga el esmero y el amor se realizan las mejores piezas, haciendo de estas algo único y especial. La pasión por los detalles es lo que marca la diferencia. 

Un recuerdo vivo

Y fue también ella, después de decirnos hasta pronto, quien me impulsó a cambiar el rumbo de mi vida al darme cuenta de mi pasión por el diseño de moda. Fue precisamente eso, su marcha, lo que me dio fuerzas para alcanzar lo que se convirtió en mi redescubrimiento personal. El empuje para querer cambiar mi carrera profesional como abogada e iniciar otro camino: ir a Barcelona para estudiar Diseño de Moda y Complementos.

Fue en 2016 cuando nació Egea como marca. Su puesta en marcha no sólo revivía a mi madre sino que me permitía a mí misma estar más cerca de quien realmente soy.

Hoy

Egea no es sólo yo, Mapi. Son los momentos de felicidad y alegría. Es mi madre, mis hermanas, mis tías, mi hija peluda Trufa y todas las personas importantes en mi vida, las cuales dan origen a todos los complementos creados por Egea. Es una apuesta por crear piezas únicas que transmitan alegría y diversión. Pero también por crear un producto que vaya más allá de ser simplemente un complemento, que sea una forma de entender la vida.